Tras un accidente no conviene empezar discutiendo quién tiene la culpa. Lo primero es proteger a las personas y evitar un segundo accidente.
Seguridad antes que papeleo
Detén el vehículo de forma segura, comprueba si hay heridos y llama al 112 cuando sea necesario. No te expongas al tráfico para hacer fotografías o recoger objetos.
Guarda pruebas útiles
Si es seguro, fotografía la posición de los vehículos, carriles, señales, marcas viales, matrículas y daños. Anota identidad y contacto de los conductores, datos del seguro y testigos independientes.
Declaración amistosa de accidente
La DAA sirve para describir cómo ocurrió el siniestro. Marca las casillas con cuidado, haz un croquis sencillo y utiliza las observaciones para aclarar hechos. Firmar el parte no significa redactar una conclusión jurídica sobre la responsabilidad.
Si la otra parte no firma, puedes comunicar igualmente el siniestro con tu declaración y las pruebas disponibles.
Grúa y reparación
Antes de aceptar un traslado, pregunta a qué taller irá el vehículo, qué cubre la asistencia y qué gastos podrían quedar a tu cargo. Antes de una reparación importante, comprueba si la aseguradora necesita peritación o autorización.
Comunica el siniestro cuanto antes
Sigue los plazos y el procedimiento de tu póliza. Conserva copia del parte, fotografías, testigos, facturas y comunicaciones.
Información oficial
La DGSFP publica información sobre el seguro obligatorio de automóviles y el Consorcio de Compensación de Seguros ofrece información específica para determinados supuestos. Las condiciones concretas dependen del siniestro y de la póliza.